El maíz es el cultivo más emblemático en Sinaloa. La mayor parte de su superficie cultivada está dedicada a este grano. Se trata de un estado que cambió su vocación como productor de trigo y soya, luego de que las plagas arrasaran con sus cultivos, en los años 80. Tras casi cuatro décadas de aprendizaje, actualmente es el principal productor de maíz blanco a nivel nacional.
Los productores decidieron apostar por semillas mejoradas y paquetes tecnológicos que les permiten ahorros significativos en consumo de agua y nutrientes.
El promedio de producción de un agricultor sinaloense es de 11.5 toneladas por hectárea. La cifra destaca del promedio nacional que se calcula en 9 ton/ha. El seguimiento de analistas como el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) incluso han reportado que, en temporada de cosecha, las bodegas se encuentran en su máxima capacidad de almacenamiento como resultado de la alta productividad que han logrado los agricultores.
En condiciones controladas y con el uso adecuado de la tecnología que implica el uso de semillas mejoradas, el Consejo Nacional Agropecuario tiene registros de productores que han logrado cosechas récord de 18 ton/ha.
La necesidad de conseguir los mejores rendimientos de las semillas híbridas ha impulsado la investigación en el estado para lograr maíces blancos y amarillos cada vez más competitivo, de acuerdo con la Fundación Produce Sonora.
Actualmente incluso se trabaja por obtener un híbrido de maíz azul que se pueda adaptar a la región y ofrecer un programa de producción de ese grano para la industria de la tortilla.
La necesidad de producir más grano en menos terreno y con menos agua llevó a que científicos mexicanos, encabezados por Manuel Oyervides García, desarrollaran un maíz híbrido que se adecúa específicamente a las condiciones medioambientales de Sinaloa, lo cual les permitiría lograr cosechas de hasta 16.5 ton/ha, de acuerdo con los resultados obtenidos en pruebas piloto realizadas en los últimos años.
Conocido como VITALA, esta variedad mejorada crece a una altura de 1.5 metros. Esa estatura logra que la planta resista vientos de hasta 50 kilómetros por hora, un fenómeno climático que los agricultores de la entidad deben sortear cada temporada y que puede provocar la pérdida total de su cosecha.
“Este sistema tiene como premisa la seguridad alimentaria, el mejor uso de los recursos y ayudar a los agricultores a enfrentar los retos del cambio climático a través de la tolerancia a condiciones adversas”, dice Oyervides García.
Este híbrido, al igual que otros que se desarrollan en el país, buscan aprovechar la luz para destinar más energía y nutrientes a la producción de grano y conservar la humedad del suelo para utilizar menos agua.
Referencias
Cosecha récord de maíz en Sinaloa (GCMA)
https://www.gcma.com.mx/cosecha-record-de-maiz-en-sinaloa.php
Fundación Produce Sonora