En la tradición de las ofrendas mexicanas los elementos indispensables para honrar a los muertos incluyen la flor de Cempasúchil. En el año 2000, México dejó de producir la flor para uso industrial y sólo se limitó a cubrir la demanda del Día de Muertos.
Para 2018, el 76% de la flor que se produce a nivel nacional proviene de Puebla y se estima que tendrá una producción superior a 17 mil toneladas, 5 mil toneladas más que el año pasado según Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). El segundo lugar en producción lo tiene el estado de Hidalgo y le siguen Guerrero, San Luis Potosí y Tlaxcala.