La depresión es un trastorno mental frecuente que provoca ansiedad, angustia, melancolía, pérdida de sueño, de apetito, y falta de interés o gusto por la vida. De acuerdo con la OMS, alrededor de 300 millones de personas en el mundo la padecen.
Si no es tratada a tiempo, esta enfermedad puede afectar gravemente la vida de las personas, al grado de alterar las actividades familiares, escolares y laborales. En casos extremos puede llegar hasta el suicidio, segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. Al año se registran 800 mil suicidios, según la OMS.
¿Cómo se trata la depresión? Hay que acudir con un profesional médico, cuyo tratamiento la mayoría de las veces incluye medicamentos. No obstante, estudios científicos han demostrado que el consumo de alimentos que contienen triptófano, un aminoácido que sintetiza la generación de serotonina en el organismo, contribuye a que este neurotransmisor del sistema nervioso equilibre la sensación de angustia, ansiedad, miedo y agresividad, actuando de esta forma como antidepresivos naturales.
Por eso junto con el tratamiento médico se recomienda una dieta rica en triptófano, el cual se encuentra en huevos, lácteos, pescados, carnes (pavo y pollo), legumbres, frutos secos (nueces, almendras y avellanas) y frutas (plátano, piña y aguacate). También se han atribuido efectos antidepresivos al jengibre y al chile por su alto contenido en capsaicina, que es un componente que estimula la producción de endorfinas, llamadas también “hormonas de la felicidad”.
Lo que no debes comer
Entre los alimentos que los nutriólogos recomiendan dejar de comer -si queremos contrarrestar cualquier nivel de depresión, y sobre todo, prevenirla- están la cafeína (café y té negro, principalmente), el tabaco y el alcohol.
También hay que alejarnos de la comida con alto contenido en grasa y azúcar, empezando con la comida chatarra, la comida rápida y las frituras, y en su lugar optar por frutas con vitamina C –naranja, piña, plátano, manzana, kiwi, limón–, ricas en antioxidantes –fresas, frambuesas, zarzamoras–, vegetales –espárragos, brócoli, alcachofas, ajo, cebolla–, y cereales integrales –arroz integral, avena, quinoa, amaranto–.
Las excepciones en este grupo de alimentos altamente calórico son el chocolate, antidepresivo por excelencia, el cual se puede consumir de forma moderada siempre que contenga más del 50% de cacao, y el vino tinto, cuyo consumo también está recomendado con moderación por los antioxidantes que contiene.