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Día de Muertos,  una tradición indígena ligada a la agricultura

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En la época prehispánica el culto a la muerte era uno de los elementos básicos de la cultura, cuando alguien moría sus familiares organizaban una fiesta con el fin de guiarlo en su recorrido al Mictlán, le colocaban la comida que le gustaba en mi vida, con la creencia de que podría llegar a sentir hambre.

El Día de Muertos en la visión indígena es el retorno transitorio a casa de las ánimas de los difuntos al mundo de los vivos. Estas festividades se realizan en 41 grupos étnicos de México. Estos días se celebran en todo el país y existen algunas variantes dependiendo la región o el estado.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró en 2008 esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su importancia y significado.

¿Qué hay en un altar de muertos?

La colocación de ofrendas es un ritual que se realiza para estar cerca de nuestros difuntos y recordar su vida, debe tener varios elementos esenciales:

Agua. La fuente de la vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de su largo recorrido y para que fortalezcan su regreso.

Pan. Es un símbolo de fraternidad o afecto hacia los seres queridos que han fallecido. Se elabora con trigo, Sonora es el estado que más lo produce. Hay diversas variedades de pan de muerto, cada región tiene uno diferente.

Fruta. Además de los alimentos preferidos de los difuntos, hay frutas tradicionales que se colocan en la ofrenda, muchas se producen en el país como: Guayaba (287 mil toneladas), Caña (53 millones 842 mil toneladas), Mandarina (270,000 toneladas) y Naranja (4 millones 649 mil toneladas).

Sal. Sirve para que el cuerpo no se corrompa, en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año. #SabíasQue La sal regula los fluidos del organismo y ayuda al sistema nervioso.

Velas y veladoras. Significa luz, fe, esperanza y con su flama las ánimas pueden llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su morada, en varias comunidades indígenas cada vela representa un difunto. Están elaboradas con cera de abeja, México produce un millón 650 mil toneladas y se encuentra en el décimo lugar de producción a nivel mundial.

Copal e incienso. Se utiliza para limpiar al lugar de los malos espíritus y así el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro. El árbol de Copal mide de 4 a 30 metros, crece principalmente en los estados de Michoacán, Oaxaca y Chiapas.

Flor de cempasúchil. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta. Su producción se concentra en el Estado de México, Puebla, Hidalgo, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca y la Ciudad de México.

¿Qué relación tiene con la agricultura?

En la agricultura está representada en el ciclo agrícola de temporal puesto que la cosecha no sería posible sin el trabajo y conocimiento compartido de los antepasados. Su vinculación según los antiguos es por la división del año en dos mitades: La húmeda o lluviosa dedicada a la agricultura, y  la seca para la siembra, trabajo y cosecha.

Cada etapa está marcada por diversos rituales en favor de asegurar la cosecha y la alimentación de la población. 

La etapa de cierre llega con la cosecha y se empareja en fechas con el Día de Muertos.

La mayor parte de pueblos campesinos festejan esta tradición, ya que coincide con el fin del ciclo agrícola de muchos productos como el maíz de temporal y calabaza.

Sin duda la agricultura contribuye a preservar una de las tradiciones más importantes de México. Sigamos con esta tradición que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“De maíz nos hicieron y al maíz volveremos; somos lágrimas del Cielo, latidos de la tierra, y si mañana el Anáhuac habremos de dejar, que sea por ir al mundo del que nadie vuelve ya.” Crónicas del Mictlán – JD Abrego

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